TENEMOS SEGURIDAD ALIMENTARIA? ¡NO!!

La seguridad alimentaria se compone de cuatro elementos: disponibilidad que es el abastecimiento de alimentos, acceso que es la capacidad de una familia de obtener los alimentos, la utilización que es la capacidad de seleccionar, ingerir y absorber los nutrientes de los alimentos y la vulnerabilidad que son todos los riesgos que pueden afectar la disponibilidad, acceso y utilización de los alimentos.


Hemos visto en estos días los que dicen que tenemos seguridad alimentaria porque está garantizado el suministro de los alimentos en el presente año. Puede ser en algunos, pero los básicos son importados; difiero de ese concepto, pero nada peor que las discusiones que no llevan a ninguna parte. Asumiendo que se garantice el suministro, con las variables de lo que ocurre en el mundo los precios pueden subir más de lo que el bolsillo aguanta. Pensemos que los estratos más pobres de la población gastan en alimentos el 42% de su ingreso y ni pensemos en capacidad de ahorro. Un alza del 10%, implica que deben disminuir el consumo de alimentos en igual porcentaje con los consecuentes problemas nutricionales.

El hambre es un problema que toca a todos los sectores como la salud, los mercados, el aprendizaje y la preparación para las emergencias. Ya tenemos una crisis en los países más pobres como Haití y otros del África al borde de revueltas por la comida. Quiero resaltar la más grave de las implicaciones de la malnutrición en las mujeres embarazadas y los niños en la primera etapa de su vida que es donde se determina en gran medida la futura capacidad del individuo por el impacto en el desarrollo del cerebro, y en la edad escolar no pueden aprovechar las oportunidades de aprender y desarrollar su mente y muchos no van al colegio ya que sus padres los necesitan para ayudar a conseguir lo básico.

Pero no nos quedemos en el diagnóstico y emprendamos acciones. Con la gobernación, las alcaldías los clubes de servicio  y las empresas, reforzar los programas nutricionales de los colegios e iniciar un programa con las madres embarazadas y lactantes que les permita un desarrollo normal de los bebes. Labores como la de la casa del peregrino deben multiplicarse y orientarse en este sentido. Creemos unos fondos para tener despensas en las parroquias con los productos básicos como leche y huevos, harina, arroz, panela y otros que podamos hacer llegar a las familias más necesitadas. La solución definitiva está en manos de todos y le exijamos a los políticos y al estado acciones orientadas a solucionar la seguridad alimentaria y no a discutir sí  la tenemos o no, carajo!!!!